
Muchas veces nos toca tomar decisiones, y si bien hay mil direcciones a seguir me gusta pensar que las opciones son solo dos: hacer algo, o no hacerlo.
Puede que este simplificando el panorama de posibilidades, pero en definitiva todo se resume a esas dos opciones. Una vez que se dividen las aguas se nos presentan dos caminos a seguir, e intuitivamente buscamos el más corto.
Pero no hay que apurarse, si volvemos al dilema de hacer o no hacer algo, no hacerlo parece mucho más fácil, simplemente porque llevarlo a cabo significa un esfuerzo. ¿Es así realmente? Las apariencias engañan, y en realidad no hacer aquello que pensamos lleva el peso eterno de cargar con la duda de que hubiera pasado.
En cambio, el camino que parecía “difícil” es en realidad el que toman quienes no quieren llevar ese peso en su mochila.
También me gusta pensar que hay dos tipos de personas, las que prefieren arrepentirse de lo que hacen, y las que prefieren arrepentirse de lo que no hicieron. Otra vez, las dos opciones.
Hay dos hombres en un bar y una chica en la barra. Uno se acerca y le invita un trago, el otro se queda solo. ¿Cuál de los dos es el valiente? Probablemente ambos lo sean, viviendo la misma historia desde orillas enfrentadas.
Puede que este simplificando el panorama de posibilidades, pero en definitiva todo se resume a esas dos opciones. Una vez que se dividen las aguas se nos presentan dos caminos a seguir, e intuitivamente buscamos el más corto.
Pero no hay que apurarse, si volvemos al dilema de hacer o no hacer algo, no hacerlo parece mucho más fácil, simplemente porque llevarlo a cabo significa un esfuerzo. ¿Es así realmente? Las apariencias engañan, y en realidad no hacer aquello que pensamos lleva el peso eterno de cargar con la duda de que hubiera pasado.
En cambio, el camino que parecía “difícil” es en realidad el que toman quienes no quieren llevar ese peso en su mochila.
También me gusta pensar que hay dos tipos de personas, las que prefieren arrepentirse de lo que hacen, y las que prefieren arrepentirse de lo que no hicieron. Otra vez, las dos opciones.
Hay dos hombres en un bar y una chica en la barra. Uno se acerca y le invita un trago, el otro se queda solo. ¿Cuál de los dos es el valiente? Probablemente ambos lo sean, viviendo la misma historia desde orillas enfrentadas.

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